Cada vez más personas navegan desde el móvil, de ahí que sea importante que tu web se vea y funcione igual de bien en pantallas pequeñas de móviles y tablets que en dispositivos de escritorio. Por eso te conviene usar una app para crear páginas web y probarlas simulando el acceso desde distintos dispositivos, ¡es la mejor forma de detectar fallos y confirmar que la experiencia es perfecta antes de publicarla!
¿Qué es una web responsive?
Una web con diseño responsive es aquella que se adapta perfectamente a dispositivos de diferentes tamaños y resoluciones, desde smartphones a tablets u ordenadores de mesa.
En este caso, no se trata de realizar distintos diseños que se adapten a diferentes resoluciones. Por el contrario, una web responsive tiene un único diseño y permite adaptar y escalar los diferentes elementos que componen la página al tamaño de la pantalla para asegurar una correcta visualización.
Por ejemplo, el formato del menú, el tamaño de las imágenes o de las tipografías.
En la actualidad, los desarrolladores web deben comprobar que la página se adapta perfectamente a multitud de resoluciones de pantalla. Algo complejo sabiendo que estas no son estándar.
Por ello, en el desarrollo de una web es clave contar con herramientas online que permitan simular una visualización en diferentes resoluciones y navegadores web y realizar un test previo antes de dar la página por terminada.
¿Por qué es importante hacer un responsive test?
Una prueba responsiva verifica que la página que has diseñado se adapta a la perfección a cualquier ancho de pantalla y que nada se rompe al hacerlo: botones que no caben, menús que se solapan, imágenes cortadas o textos ilegibles.
Además, probar tu web en diferentes dispositivos también confirma aspectos menos obvios, como la densidad de píxeles, la orientación y el soporte táctil, que cambian la forma en que se percibe y se utiliza la página.
Detectar estos problemas tras darle forma con nuestro Creador de Páginas Web, antes del lanzamiento, reduce el número de posibles abandonos, ya que el usuario móvil espera navegar rápido y sin complicaciones. Además, una experiencia móvil bien trabajada suele traducirse en mejores resultados de negocio y mayor visibilidad.
Herramientas para hacer un responsive test
Existen diferentes opciones de app para crear páginas web, integradas, webapps y extensiones, y conocer las más fiables te evitará realizar pruebas a ciegas.
Am I Responsive?
Am I Responsive es una web que permite visualizar una página en dispositivos móviles -smartphones y tablets-, pantalla de ordenador portátil y de ordenador de escritorio. Sin embargo, solo se escala a 4 resoluciones diferentes y todas siguiendo dispositivos Apple.

Responsinator
Esta web sencilla permite pegar la URL y muestra en una columna vertical la página renderizada en los tamaños más habituales.
Incluye vistas de iPhone, iPad y varios Android (como por ejemplo la familia Nexus), tanto en vertical como en horizontal, lo que facilita detectar rápidamente desbordes o cortes.
Es una opción perfecta para echar un vistazo sin tener que instalar nada, ya que ofrece viewports predefinidos y una previsualización inmediata. Úsalo como primer filtro antes de profundizar luego con DevTools.
Extensiones para navegadores web
Las extensiones son útiles si necesitas hacer tests frecuentes dentro del navegador sin instalar herramientas externas complejas.
- Window Resizer ajusta el tamaño de la ventana o del viewport para emular resoluciones concretas y permite personalizar una lista de presets (móvil, tablet, portátil, etc.).
- Responsive Viewer, que muestra varias pantallas a la vez en una sola vista, es una opción recomendable para comparar breakpoints sin cambiar tamaños continuamente.
Combínalas con DevTools para inspeccionar CSS y errores.
Google Chrome DevTools (modo responsive)
El modo responsive (Device Mode) de Chrome DevTools permite simular pantallas móviles y tablets desde tu ordenador.
Puedes elegir dispositivos predefinidos o definir un tamaño personalizado, emular ‘touch’, ajustar el factor de píxeles y cambiar el user agent. Además, sirve para inspeccionar media queries y probar condiciones de carga con limitación de red y CPU.
También podrás rotar la orientación y detectar menús rotos, textos cortados o lentitud, así como revisar el CSS en vivo.
Responsively App
Responsively App es un browser para desarrolladores, gratuito y de código abierto, pensado para ver tu web en varios tamaños a la vez.
Su funcionamiento es sencillo: abres una URL (incluso en local) y obtienes un panel con diferentes viewports sincronizados. Su aspecto más destacado es que replica la navegación y el scroll en todas las vistas: haces clic en un dispositivo y el resto lo imita, acelerando la revisión de breakpoints, formularios y componentes repetidos.
BrowserStack
Esta otra app para crear páginas web y testearlas combina un comprobador responsive con una nube de dispositivos reales.
Su Responsive Checker te deja verificar al instante cómo renderiza una URL en modelos populares, y en BrowserStack Live puedes abrir la web en miles de combinaciones reales de navegador, sistema y móvil. Incluye pruebas en entornos de staging mediante ‘Local Testing’, depuración en tiempo real y opciones para capturar evidencias, lo que ayuda a encontrar diferencias que la emulación no muestra.
LambdaTest
Esta última opción ofrece pruebas cross-browser y responsive desde la nube, con acceso a miles de navegadores y dispositivos.
Destaca para responsive testing por facilitar el cambio rápido de tamaños, probar en modo landscape y probar webs alojadas en local. Su navegador dedicado para responsive, LT Browser, añade utilidades de QA como marcar incidencias durante la revisión y funciones que agilizan el desplazamiento y la comparación entre vistas. Incluso soporta autenticación básica y herramientas para depurar.
Diferencias entre testing responsive y testing en dispositivos reales
Ambos métodos buscan que tu web luzca bien en cualquier pantalla, pero ofrecen un nivel de fidelidad distinto. El testing responsive es rápido para iterar, mientras que los dispositivos reales confirman cuál será el comportamiento final.
- Fidelidad del entorno: La emulación ‘aproxima’ viewport exacto y experiencia, pero no ejecuta tu web sobre el hardware y el navegador del móvil real.
- Rendimiento y red reales: En dispositivos reales se perciben latencias variables, potencia limitada y micro-tirones que en escritorio pueden pasar desapercibidos.
- Bugs de navegador/SO: Ciertos fallos intermitentes aparecen solo en combinaciones reales de versión, motor y sistema.
- Interacción y detalles físicos: Gestos táctiles, teclado, barras del navegador, notch y escalados pueden afectar al layout, la accesibilidad y la usabilidad.
- Coste/velocidad: Emular es inmediato y barato para detectar problemas pronto, pero el testing en dispositivos reales es clave antes de publicar.
Errores comunes al probar una web responsive
Aunque una web sea responsive sobre el papel, es normal que aparezcan fallos al probarla. Estos errores son los que más rompen la experiencia móvil, por eso resulta tan importante conocerlos como saber cómo evitarlos a tiempo.
- No configurar la etiqueta viewport: Define ‘width=device-width’ e ‘initial-scale=1’ para evitar zoom y textos diminutos.
- Elementos clicables demasiado juntos: Respeta tamaños y separaciones para que el dedo toque sin errores, revisando menús, filtros y enlaces en móvil.
- Contenido más ancho que la pantalla: Detecta el bloque que fuerza el scroll horizontal (tablas, banners o cards con ancho fijo) y cambia a medidas relativas en CSS, corrigiendo desbordes.
- Imágenes pesadas o sin versiones adaptables: Usa ‘srcset/sizes’ y compresión para acelerar la carga y mejorar métricas como LCP.
- Probar solo en emulación: Asegúrate de comprobar también en dispositivos reales el teclado, la orientación y el rendimiento.
Responsive testing y SEO: cómo afecta al posicionamiento
Google rastrea e indexa principalmente con el agente de smartphone, lo que significa que la versión móvil es la que cuenta para contenido, enlaces internos y metadatos.
Si tu diseño responsive oculta texto, carga recursos distintos o rompe la navegación, Google puede entender peor la página y el usuario abandonará antes. Además, el rendimiento móvil influye en señales de experiencia: las imágenes no optimizadas empeoran métricas como Largest Contentful Paint (LCP).
Un buen responsive test ayuda a detectar estos problemas, mejora la usabilidad y la velocidad, y mantiene la coherencia entre móvil y escritorio para que tu web sea accesible y resulte fácil de posicionar.
Preguntas frecuentes sobre pruebas responsive
¿Qué son las pruebas responsivas y para qué sirven?
Las pruebas responsivas revisan el modo en que una web se adapta a varios tamaños de pantalla. Sirven para confirmar que el texto se lee sin zoom, que menús y botones resultan cómodos al tacto y que no hay scroll horizontal. Se hacen con herramientas de navegador, extensiones o también en móviles reales.
¿En qué fijarse para saber si una prueba responsive es exitosa?
Una prueba es exitosa si la página mantiene el mismo contenido en móvil y escritorio, sin elementos cortados. Probar una web en diferentes dispositivos permite confirmar que el menú sea accesible, que los botones tengan espacio suficiente, que no exista desplazamiento lateral, que los formularios funcionen con teclado móvil y que la carga sea rápida en 4G.
¿Cómo elegir una app para crear páginas web responsive con acierto?
Elige una app que trabaje con plantillas responsive reales, permita editar por breakpoints y ofrezca previsualización inmediata en móvil, tablet y escritorio. Busca que genere código limpio, optimice imágenes y tipografías, y facilite las tareas de SEO técnico (títulos, metadatos, sitemap). Y si incluye pruebas en dispositivos reales o integración con DevTools, mejor todavía.








