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Términos y condiciones: qué son y cómo redactarlos para tu página web o app

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Leticia Calvo

Aunque en sus inicios internet se concibió como un agujero legal de proporciones épicas, poco a poco el ciberespacio ha ido regulándose, lo que ha hecho que las responsabilidades legales también hayan ido en aumento. Por eso es tean importante tener bien redactados los términos y condiciones,  ¡es la única forma de evitar problemas legales y proteger tanto a los dueños de la web como a sus usuarios!
¿Es sencillo crear términos y condiciones propios? ¿Es mejor usar una plantilla de términos y condiciones o recurrir a un generador online de este tipo de documentación? ¡Te respondemos a esta y otras muchas preguntas!

¿Qué son los Términos y Condiciones de una web?

Estos son uno de los elementos imprescindibles en cualquier ecommerce. Los Términos y Condiciones de una página web permiten aclarar las responsabilidades que tienes como dueño del ecommerce, y qué derechos y obligaciones tiene el cliente cuando contrata tus servicios.

Es un documento que debes crear tú. Para ello, debes tener en cuenta que el usuario debe conocer al detalle los términos del servicio y qué condiciones impones para la compra de nuestros productos o la contratación de servicios. Y, así, evitar el riesgo de que tus clientes no tengan confianza en ti ni en tu negocio.

Redactar bien los Términos y Condiciones de una tienda online o página web es importante, a nivel legal, para evitar que un cliente encuentre algún resquicio y ponga una reclamación ante los organismos de arbitraje o justicia. Si no eres claro, los usuarios de la página web podrán reprocharte que no les ayudas o que tienes otras intenciones más allá de ofrecer la máxima calidad en tu servicio.

Por ello, se recomienda informar de que los clientes deben leerse por completo el documento que publicas. Así, si surgen dudas sobre algún punto en concreto puedan llamarte o escribirte por correo electrónico para solucionarlos.

Y, cómo no, recurrir a un profesional de servicios legales, en caso que tengas alguna duda con respecto a cómo establecer los términos del servicio y las condiciones de uso de la web. Así evitarás posibles problemas en un futuro.

Aunque los términos y condiciones, el aviso legal y la política de privacidad pueden parecer conceptos casi idénticos, en realidad cada uno de ellos cumple una función específica y única que debes conocer para saber si estás haciendo las cosas bien.

  • Los términos y condiciones determinan de forma clara las reglas bajo las que los usuarios pueden interactuar con tu plataforma, definiendo sus derechos y responsabilidades. Además, puede especificar aspectos como limitaciones de responsabilidad y normativas para visitantes.
  • El aviso legal es obligatorio en muchas regiones, ya que presenta la identidad de la empresa, su actividad y otros datos que proporcionan transparencia y seguridad a los usuarios. Además, puede incluir información sobre el tipo de responsabilidad de la empresa.

En cuanto a la política de privacidad, se centra en el modo en que la empresa gestiona los datos personales de los usuarios, explicando qué tipo de información se recopila, cómo se utiliza y se protege, así como los derechos de los usuarios en relación a dichos datos.

¿Qué debe incluir el documento de Términos y Condiciones?

Cuando subas el documento a tu hosting web, para luego mostrarlo en la página, deberás incluir puntos tan relevantes como los siguientes:

  • Tus datos de identificación. Los usuarios tienen que saber quién es el propietario de la página web. Y, también, a quién están pagando a la hora de contratar cualquier producto o servicio.
  • Propiedad intelectual. Protege tu contenido, logos y marcas, dejando claro además que todo lo publicado en tu sitio es propiedad exclusiva de tu empresa.
  • Qué producto o servicio puede contratar el usuario en tu web. Además de incluir una descripción detallada de las características del mismo, indica qué pasos deben seguir para adquirir tus productos o servicios. Incluye los derechos que se le reconocen y las obligaciones que debe asumir. Como, por ejemplo, algún tipo de garantía relativa a tus productos o servicios, o la política de devoluciones aplicable.
  • Dejar claro si los precios incluyen impuestos o no, o si los gastos de envío están incluidos en el importe de cada compra. Además, en el caso de servicios que puedan prolongarse en el tiempo, es importante señalar el plazo de duración que vas a ofrecer el servicio y las condiciones a las que se somete el pago del mismo (si es un pago único o mensual).
  • Establecer qué derechos legales se conceden cuando obligas a los usuarios a registrarse para adquirir tus productos. También, debes aclarar qué sucede si el usuario no cumple con el pago de facturas pendientes, etc. Es decir, incluir las condiciones de forma clara respecto del servicio, así como las limitaciones de tu negocio online.
  • Dejar claro qué responsabilidades asumes tú como vendedor y propietario del sitio web. También, qué límites impones en caso de incidencias en tu página. Y, por último, dar a conocer la normativa a la que vas a estar sujeto en tu negocio.
  • Política de reembolsos y cancelaciones. Importante para tiendas online, ya que detalla las condiciones bajo las que se permite hacer devoluciones o cancelaciones.
  • Modificaciones en los términos. Reserva el derecho a actualizar tus términos y condiciones en función de tus necesidades en cada momento.
  • Ley aplicable y jurisdicción. Define la legislación aplicable y el lugar de resolución de cualquier posible disputa, lo que proporciona seguridad tanto para ti como para los usuarios en caso de surgir algún tipo de conflicto legal.

Ejemplos de términos y condiciones para distintos tipos de plataformas

Los términos y condiciones cambian en función de cuál sea el modelo de negocio, pues no asumen los mismos riesgos ni tampoco tienen por qué regular las mismas relaciones. Una tienda online necesita reglas de compra; una app, de uso; y un SaaS, de acceso continuo, soporte, límites técnicos y cancelación del servicio.

  • Ecommerce: Los términos y condiciones de una tienda online deben detallar precios, métodos de pago, envíos, devoluciones, reembolsos y, cuando proceda, derecho de desistimiento. En este caso existe una compraventa de bienes o servicios, por lo que el usuario necesita tener claras las condiciones comerciales, logísticas y posventa antes de contratar.
  • Marketplace: Además de las normas generales, aclara qué responsabilidades corresponden a la plataforma y cuáles al vendedor. La diferencia es importante porque la página conecta a terceros, pero no siempre interviene en aspectos como la entrega, el cobro o la calidad final del producto.
  • SaaS: Necesita cláusulas sobre licencias o derechos de uso, niveles de servicio, disponibilidad, cuentas, pagos recurrentes, renovaciones y cancelación. Se aparta de otros modelos porque no vende un objeto puntual, sino acceso continuo a software, datos y funcionalidades alojadas.
  • Red social, foro o plataforma con contenido UGC: Debe regular aspectos como la conducta, la moderación, la propiedad intelectual, las denuncias y la retirada de contenidos. Cambia porque hay interacción, riesgo de infracciones de terceros frecuentes y necesidad de suspender cuentas o publicaciones.

Si necesitas cualquier otro ejemplo de términos y condiciones, tan solo debes buscar una o varias páginas que se asemejen a tu modelo de negocio y entrar en este apartado para ver cómo lo están haciendo en este sentido.

Cómo redactar términos y condiciones: Paso a paso

Saber cómo redactar tus términos y condiciones es básico para evitar problemas legales y proteger a todas las partes.

  1. Cada plataforma requiere de la inclusión de cláusulas únicas que reflejen su naturaleza y los datos que gestiona.
  2. Especificar lo que el usuario puede y no puede hacer, así como las limitaciones de responsabilidad del proveedor del servicio.
  3. Usar un lenguaje claro, evitando términos legales complejos para que todas las personas puedan comprender el mensaje.
  4. Comprobar que el contenido de los términos esté en línea con las normativas regionales e internacionales aplicables a tu tipo de plataforma.
  5. Consultar con un abogado que garantice la legalidad de los términos legales para evitar posibles problemas en el futuro.

Herramientas y generadores de términos y condiciones

Un generador de términos y condiciones ahorra tiempo, estandariza cláusulas habituales y ayuda a partir de una base fiable. Eso sí, nunca te fíes del todo, ¡conviene revisar el texto final para adaptarlo a tu negocio y evitar posibles desajustes!

TermsFeed: Ofrece un generador paso a paso para webs, apps y tiendas online, entregando el documento en distintos formatos.

Termly: Crea términos para webs, apps, ecommerce y SaaS mediante un cuestionario guiado, permitiendo personalizar reglas, añadir cláusulas y actualizar el documento cuando cambian las necesidades legales.

iubenda: Genera textos personalizables y multilingües que son redactados por juristas, con opciones específicas para ecommerce, apps y SaaS. Además, promete mantenerlos actualizados conforme el marco regulatorio aplicable vaya evolucionando.

Preguntas frecuentes sobre términos y condiciones

¿Cómo protegen los términos y condiciones a un negocio?

Determinan las reglas de uso de la plataforma, limitan la responsabilidad y protegen los derechos de propiedad intelectual del negocio.

¿Qué pasa si un usuario no acepta los términos y condiciones?

Si un usuario no acepta, no podrá acceder o utilizar la plataforma, garantizando así que solo los usuarios que sí acepten los términos y condiciones de uso puedan interactuar con el servicio.

Sí, es legal, siempre y cuando la plantilla esté debidamente adaptada a las necesidades específicas del negocio y cumpla con la legislación vigente.

Cuándo es obligatorio tener términos y condiciones en una web

La obligación de tener una página de términos y condiciones en tu web aparece sobre todo cuando contrata con usuarios, realiza cobros, crea cuentas o fija reglas que condicionan el servicio digital que ofreces.

  • Tiendas online y reservas de servicios: La normativa de consumo exige información precontractual clara, precio total y un botón que haga visible la obligación de pago.
  • Webs con suscripciones o SaaS: Deben informar sobre la duración, el precio, la renovación y la baja, ya que el contrato puede ser continuo o indefinido.
  • Apps con cuentas o datos personales: Además de sus reglas de uso, las stores y la normativa de protección de datos exigen ofrecer información perfectamente accesible para los usuarios finales.
  • Plataformas con contenido generado por usuarios o marketplaces: Necesitan normas de conducta, retirada de contenidos y reparto de responsabilidades entre plataforma, vendedor y usuario dentro del servicio ofrecido.

Buenas prácticas legales para tiendas online y apps

Conocerlas reduce el número de posibles reclamaciones, mejora la prueba del consentimiento y ayuda a cumplir con consumo, privacidad y transparencia, áreas especialmente vigiladas en tiendas online y aplicaciones por autoridades y plataformas de distribución digitales.

  • Mostrar antes del pago el precio total, incluyendo gastos y condiciones, evita comunicar información que pueda ser percibida como engañosa y permite cumplir con la exigencia europea de transparencia precontractual.
  • Etiquetar el botón final con una fórmula inequívoca de pago refuerza la validez del pedido y reduce posibles disputas sobre compras digitales no consentidas.
  • Evitar casillas premarcadas y pedir consentimientos separados, importante porque el consentimiento debe ser expreso, libre y concreto, sobre todo en apps móviles.
  • Publicar una política de privacidad accesible desde la ficha y dentro de la app facilita su cumplimiento y mejora la confianza del usuario
  • Aplicar privacidad desde el diseño y por defecto reduce riesgos, evita tener que abordar costosos rediseños y demuestra una gestión preventiva más sólida frente a sanciones.

Con esto sobre los términos y condiciones de tu web claro, solo te queda decidir si usar un generador o redactarlas a mano. Ten en cuenta que puedes hacer ambas cosas, ¡así no olvidarás nada importante, pero ofrecerás unos textos más atractivos y personalizados!

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