“No hay dos perros iguales. Cada día te adaptas a su evolución y sus necesidades”

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Leticia Calvo

Carla es cofundadora de Boogie, una guardería de perros en Madrid que nace con el objetivo de que los perros, allí, sean felices.

“Durante un vuelo a París con mi familia mi novio y yo empezamos a estructurar la idea de negocio en una libreta que a día de hoy es un proyecto en la nube con medio centenar de carpetas y el plan de empresa hecho realidad”.

Entrevista a Carla, cofundadora de Boogie

Cuéntanos qué es Boogie y qué ofrecéis a vuestros clientes.

Boogie es la guardería canina para perros felices. Todos los amantes de los animales adoramos a nuestras mascotas y tenemos claro que son el mejor compañero del mundo, pero queremos mantener nuestros muebles a salvo, nuestras vacaciones y nuestras relaciones personales.

Por eso en Boogie ofrecemos soluciones para que sigas disfrutando de tu vida mientras tu perro se lo pasa en grande.  De ahí que eligiésemos Boogie como nombre para la guardería canina, una palabra inglesa que aparece en canciones marchosas y significa mover el esqueleto, justo lo que los perros hacen en la guardería.

¿Cómo y cuándo surgió el proyecto?

La pasión por los animales nace hace más de veinticinco años en las tardes de verano en casa de mi abuela Jacinta cuando empecé a jugar, cuidar y observar a los animales que vivían allí.

Con los años fui conociendo las razas de perros, sus mezclas, sus hábitos y sus enfermedades. Pese a haberme graduado en Administración y Dirección de Empresas y haberme especializado en marketing deportivo, el comportamiento de los animales siempre me ha generado mucha curiosidad. A través de personalidades como Carl Safina, Jane Goodall o Konrad Lorenz he ampliado mi campo de conocimiento en esta materia.

Con la pandemia, amigos y familiares me pedían consejo a la hora de adoptar un perro o elegir raza en función de su estilo de vida y durante la post pandemia cuidé de perros cuyos dueños volvían al trabajo presencial o se marchaban de vacaciones. A partir de ahí la idea de montar una guardería canina sonaba más en mi cabeza.

El paso lo di hace exactamente un año, a escasos días de mudarme a Madrid. Durante un vuelo a París con mi familia mi novio y yo empezamos a estructurar la idea de negocio en una libreta que a día de hoy es un proyecto en la nube con medio centenar de carpetas y el plan de empresa hecho realidad. 

Entrevista a Boogie

¿Cómo están siendo los comienzos y qué barreras os encontrasteis a la hora de emprender?

Te mentiría si te dijese que están siendo fáciles. En la universidad no te enseñan a sacar adelante una cuota de autónomos mensual muy superior respecto a la del resto de compañeros europeos ni a lidiar con una pequeña parte de la burocracia estancada en el pasado mientras te mides cada día con una competencia más fuerte y un mercado inmobiliario disparado con grandes intereses de por medio. Ese es el máster que te otorga emprender.

Trabajas catorce horas al día, te alimentas, te duchas y te acuestas pensando en aquello que falta o en qué puedes mejorar en términos de seguridad, calidad y cantidad y al día siguiente vuelves a abrir antes de que salga el sol.

Háblanos de vuestros clientes. ¿Quién suele confiar en vuestra guardería canina? ¿Cuál diríais que es vuestro servicio estrella?


La mayoría de nuestros clientes son parejas jóvenes trabajadoras o personas solteras con teletrabajo a tiempo parcial cuyos perros tienen menos de tres años. Suelen ser perros que llegaron a sus hogares durante la pandemia y pasaron largos periodos de tiempo en casa con la familia. Ahora, con la vuelta a la normalidad, se encuentran solos y algunos de ellos han desarrollado el síndrome de ansiedad por separación. En estos casos el servicio estrella es el bono libertad de diez días a jornada completa. La ventaja de este bono es que no caduca.

También tenemos los casos de cachorros de tres meses hasta el año y medio que vienen a Boogie porque en su casa el aburrimiento los lleva a morder paredes o muebles, abrir puertas o destruir el primer objeto que se les ponga por delante.

En cambio, en Boogie aprenden a socializar, a respetar unas reglas básicas, a manejar su fuerza y llegan a casa relajados tras los cuatro paseos por el parque de Cuarto Depósito, las jornadas olfativas y los ejercicios de propiocepción. Con los cachorros de razas grandes se suele coger el bono currante que incluye todos los días laborables de la semana al menos hasta que su instinto destructor desaparece.

Entrevista a Boogie

¿Cuál sería el sello de distinción de Boogie? Ese que hace que os elijan como escuela frente a otros servicios de guardería…  

Lo sencillo que es comprar en la web, la adaptabilidad de nuestros servicios hacia las necesidades de cada hogar y la cercanía de las personas que forman el equipo.

¿Hace cuánto tiempo tenéis la página web del negocio?

La web está abierta al público desde el 1 de septiembre, pero el proceso viene desde mayo cuando empecé a estructurar el draft. Ese boceto pasó por familiares y amigos que me iban dando su opinión. Más adelante se incorporó el estudio Joan Rojeski con la parte de diseño, configuración y programación de la web y finalmente Ramón con el e-commerce y el SEO.

Una de las claves del proyecto ha sido trabajar el diseño y la programación con Joan Rojeski, con quien existe una gran compenetración y siempre me sorprenden yendo un paso más allá con sus creaciones. Además, Carmen, su última incorporación al equipo, no se achantó ante los retos que suponía la programación de una web dinámica.

¿Por qué elegisteis GoDaddy para estar en Internet?

Hará ocho meses mi novio Eugeni, que es Data Scientist, me dijo que registrase el dominio en GoDaddy por su sencillez y bajo coste.

¿De qué manera os ha ayudado la página web en vuestro negocio?

La web de Boogie transmite nuestra manera de ser y el mimo que ponemos en el cuidado de cada perro, porque son como los hijos, no hay dos iguales y cada día te adaptas a su evolución y sus necesidades.

Por otro lado, le veo un amplio margen de mejora en el que Ramón está trabajando a toda velocidad para ofrecer una cómoda venta online además de aportar información relevante (salud, sueño, alimentación, juegos, paseos, parásitos, próximas visitas al veterinario, comportamiento) al cliente sobre las horas que su perro está en Boogie.

¿Y un último consejo para quienes se estén planteando emprender?

Paciencia, porque tus prioridades no son las de los demás y cada persona con la que trates lleva su propia mochila.

Y comunicación. Explica tu proyecto y tus ideas a todo aquel que quiera escucharte porque habrá alguien que te pueda aportar o dar una visión en la que no habías caído.
Rodéate de grandes profesionales y gente que te quiera, independientemente del proyecto, y por mucho trabajo que tengas haz un hueco para disfrutar de ellos.