Servidor propio o servidor profesional: ¿cómo montar uno casero paso a paso?

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Stacey Hartman

En un escenario protagonizado por una creciente automatización de los procesos y la necesidad de contar con un almacenamiento de datos seguro, montar un servidor casero puede ser una buena alternativa.

Y es que, en la actualidad, el coste de construir tu propio servidor es más bajo que nunca.

Dicho esto, es cierto que es necesario tener conocimientos técnicos para ser capaz de configurarlo.

Sin embargo, los beneficios que supone tener el máximo control sobre tus datos pueden ser el incentivo necesario para superar esta barrera técnica y dar el salto a armar tu propio servidor.

Un servidor puede ser tremendamente útil a la hora de configurar tu propio sistema de copias de seguridad. O, por ejemplo, de almacenar imágenes del sistema de seguridad de tu hogar.

Y estas funcionalidades son perfectamente aplicables tanto al uso particular como empresarial.

Pero, ¿qué tipo de servidor necesitas? ¿Deberías construir un servidor casero, o un hosting profesional se adapta mejor a tus necesidades?

Vamos a descubrirlo a continuación.

Ventajas de montar un servidor propio

Actualmente, realizar copias de seguridad de datos está a la orden del día. Cada vez es más barato realizar estos backups y, además, hacerlos de forma automatizada.

¿O todavía no estás al día de las funcionalidades de la Raspberry PI?

Por desgracia esta proliferación de los servidores y el abaratamiento de los costes viene de la mano de la entrada de actores que intentan acceder a los datos almacenados.

Estos ciberdelincuentes, además, han actuado con cierto éxito en los últimos años. Las últimas violaciones en el tratamiento de los datos expusieron más de 4.100 millones de registros solo en los primeros seis meses de 2019.

Gracias a la configuración de un servidor propio, estos actores se mantendrán al margen. Los servidores caseros te permiten tener un control total sobre tus datos. Y también del acceso que se tiene a los mismos.

Otra ventaja asociada es su coste. Y es que ejecutar tu propio servidor puede ser más barato que emplear un hosting profesional que ofrezca condiciones de backup comparables.

A la hora de tomar la decisión acerca del servidor que debes emplear para almacenar tus datos -ya sea uno local o de un proveedor externo-, debes tener en cuenta tanto tus necesidades como los requerimientos técnicos del mismo.

Por ejemplo, si estás buscando crear un servidor para almacenar películas o juegos dentro de tu hogar, un hosting casero puede ser una buena opción.

Otro supuesto diferente es si tu objetivo es tener un servidor al que se pueda acceder desde fuera de tu hogar. En ese caso, es posible que un servidor propio no sea lo suficientemente potente. O que, quizá, no reúna las condiciones de seguridad necesarias.

¿Qué debes tener en cuenta a la hora de configurar un servidor propio?

¿Para qué sirve este servidor? ¿Qué uso le vas a dar?

Los servidores domésticos se pueden utilizar para funciones muy diversas.

Desde hacer una copia de seguridad de tus propios archivos (películas caseras, fotografías, documentos importantes, etc.), a crear tu propio servidor de juegos (videojuegos como Minecraft son perfectos para ello) o configurar tu propio servidor multimedia (utilizando servicios como Plex).

Conocimientos técnicos necesarios

Para construir un servidor local, necesitarás tener unos conocimientos básicos en torno a conceptos relacionados con redes y ordenadores. Estos son fundamentales a la hora de administrar cualquier tipo de servidor.

Cómo montar un servidor en casa

Por ello, debes estar familiarizado o familiarizada con conceptos como:

  • La interfaz línea de comandos.
  • Redes (IP, DHCP, puertos)
  • La configuración de tu sistema
  • Configuraciones de red
  • La configuración del router (para configuraciones domésticas)

Necesidades básicas de hardware

Para configurar un servidor propio, solo necesitas un ordenador de escritorio con conexión Ethernet -no WiFi-. Por lo tanto, las necesidades en cuanto a hardware son bastante limitadas.

Inconvenientes de los servidores propios

Sin embargo, debes tener en cuenta que alojar un servidor en tu hogar al que se pueda acceder desde fuera del mismo significa que puedes estar exponiendo tu red doméstica.

Por otro lado, si existen un fallo en el hardware del hosting, puedes correr el riesgo de perder todos tus datos.

Además, debes tener en cuenta que es probable que un servidor propio funcione las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Por ello, deberás reforzar la potencia eléctrica que hayas contratado previamente -o, al menos valorarlo-. Y también considerar el consumo de ancho de banda en Internet que realiza.

¿Tienes interés en configurar un servidor propio?

Este proceso dependerá tanto del uso que quieras darle. Sin embargo, hay muchas guías online muy útiles para comenzar a construirlo desde cero paso a paso.

Servidor profesional: principales consideraciones

Alquilar un hosting a un proveedor externo es muy sencillo. Basta con contratar a una empresa y que esta se encargue del mantenimiento del servidor y de su tiempo de actividad. Esto incluye la velocidad, el ancho de banda, etcétera.

Deberás hacerte cargo de una tarifa mensual o anual. Pero, a cambio, no tendrás que lidiar con las molestias derivadas de tener que administrar el hardware del servidor o preocuparte por la pérdida de datos.

Tampoco necesitarás conocimientos técnicos. Será el proveedor de hosting quien se encargue de la configuración correcta del servidor.

El hosting VPS autoadministrado de GoDaddy es una buena opción si acabas de aterrizar en este mundo. Tener un servidor virtual significa que compartes el hardware con otros usuarios. Y, por ello, estás a expensas del uso de recursos que hagan.

Si necesitas un servidor con un mayor rendimiento y quieres compartirlo con otros usuarios -familiares, socios comerciales, etcétera-, un servidor dedicado puede ser una buena alternativa.

Ahora que ya conoces las peculiaridades y las necesidades de cada uno de ellos, puedes tomar una decisión en base a tus necesidades.

Configurar tu propio servidor puede ser una buena manera de ir un paso más allá en cuanto a tus habilidades técnicas. Y, además, crear un hosting que se adapte de manera exclusiva a tus necesidades.