“Mi único superpoder es ser consistente”

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Leticia Calvo

David Bonilla tiene más de 20 años de experiencia en el sector de la informática. Tras fundar varias compañías tecnológicas y vender algunas de ellas, en la actualidad es fundador y CEO de Manfred, una empresa especializada en los procesos de selección del sector tecnológico. 

Allá por 2011 abrió La Bonilista, una de las primeras newsletters centradas en el sector de la tecnología que, en la actualidad, reciben más de 16.000 suscriptores cada domingo. 

Durante más de 11 años no he fallado ni un solo fin de semana. Eso es lo que me ha llevado hasta aquí.

Hablamos con él de cómo surgió el proyecto y de su evolución hasta convertirse en todo un referente en el sector. 

Entrevista a David Bonilla, fundador de La Bonilista

¿Cómo y cuándo surgió La Bonilista?

En 2011, una eternidad en la industria informática. En aquel momento, lo que estaba de moda eran los blogs y nadie entendía por qué quería lanzar algo tan «antiguo» como una newsletter. Pero yo ya tenía un blog donde compartía contenido técnico y quería un canal más íntimo y personal para escribir a mis colegas no ya sobre lo que hacía sino sobre lo que pensaba y sentía. Así nació la Bonilista.

Háblanos de tu audiencia. ¿Quién suele leer la Bonilista?

Gente de todo tipo y condición, programadores por supuesto, pero también gente que no tiene nada que ver con el mundo técnico.

Todos tienen en común la pasión por la tecnología, las ganas de hacer cosas y estar abiertos a debatir ideas con las que no siempre están de acuerdo. 

Ahora parece que las newsletters están en auge, pero ¿cómo fueron los comienzos y qué barreras te encontraste a la hora de hacer crecer tu lista de suscriptores?

Los comienzos fueron lentos más que duros. Ten en cuenta que cerré 2011 con apenas 274 suscriptores y hasta 4 años después —en 2015— no superé los 5.000. El crecimiento siempre ha sido muy orgánico y gradual, entre otras cosas, porque nunca he hecho promo de la Bonilista y ni siquiera la comparto en mis redes sociales.

Es más, de cuando en cuando, doy de baja a los suscriptores que llevan un buen tiempo sin abrir un solo correo. Creo que el número de suscriptores no es más que una egométrica, a mi lo que me obsesiona es el ratio de apertura.

Quiero pensar que, a pesar de que ahora ya tenga 16.000 suscriptores, aún conserva ese aire familiar y cercano con el que nació. 

¿Qué tipo de marcas suelen confiar en La Bonilista?

De todo tipo y condición. Desde Google a un secadero de jamones.

Lo único que les pido es que sean honestos y el patrocinio aporte valor a la audiencia.

A cambio, me involucro en la redacción del texto del anuncio y hasta les recomiendo el copy o el CTA que suele funcionar mejor con «los tarugos», los suscriptores y suscriptoras de la Bonilista. 

¿De qué forma te ha ayudado La Bonilista en el ámbito laboral?

Directamente, no mucho, pero indirectamente muchísimo. Manfred —la compañía que fundé en 2018 y vendí apenas un año y medio después— jamás habría podido tener un arranque tan fulgurante sin el altavoz que supone la Bonilista. 

¿Qué dirías que es lo más positivo que te ha aportado tu newsletter?

Abrirme puertas que me han permitido conocer a gente interesantísima. 

¿Por qué elegiste GoDaddy para estar en Internet?

Por su experiencia de uso, facilidad de configuración avanzada y la seriedad del servicio. Todo funciona bien ¿hacen falta más motivos?

¿En qué otros proyectos estás inmerso ahora?

Sigo trabajando en Manfred, aunque ahora bajo el paraguas del Grupo SNGULAR, y organizo la Tarugoconf, la conferencia sobre tecnología y negocios para los suscriptores de la Bonilista que va ya por su séptima edición. 

Entrevista a David Bonilla

Y un último consejo para quienes quieren empezar hoy su propia newsletter…

Que tengan paciencia y constancia. Mi único superpoder es ser consistente. Durante más de 11 años no he fallado ni un solo fin de semana. Eso es lo que me ha llevado hasta aquí.